Cuentos, relatos y palabras
Viernes agosto 1st 2014

‘cuento corto’

La llorona

La llorona

  En el México colonial y aún en la actualidad, la Llorona es una mujer que se aparece en la noche, a veces en las encrucijadas de los caminos, con cabello largo y vestida de blanco, llamando con fuertes llantos y aterradores lamentos a sus hijos. Yólotl González Torres, Diccionario de mitología y religión de Mesoamérica  Deambula por las calles apenas cae la noche. Con el rostro cubierto por un velo ligero, delicado ante el más [...]

Cuento: En el río

Cuento: En el río

Como todos los domingos, Castillo sale temprano por la mañana con su bolsa para el pan del medio día. Camina unas cuadras hacia la panadería mientras se asoma negocio tras negocio saludando a los comerciantes. Al llegar a su casa prepara unos corpulentos sándwiches de panceta que guarda en una cajita de lata. Luego, se mete en una precaria habitación ubicada en el fondo del patio trasero donde almacena tornillos, tuercas, alambres, harapos; [...]

Antonio

Antonio

Antonio es un hombre grueso, tiene las piernas como dos troncos. Los pliegues de gordura esconden su cuello. Jamás contrajo matrimonio ni conoció mujer alguna, a los veinte heredó la dulcería de su madre y ahí se quedó. Desde entonces, cada tarde saca una sillón a la vereda, estira los pies frente a la puerta del negocio y duerme. Si algún cliente llega, aplaude o le golpea los pies para despertarlo. Él no se mueve, entre ronquidos les [...]

Cuento Corto: ¡Tirate!

Cuento Corto: ¡Tirate!

¡Dale!, dijo Gustavo tiritando de frío. Me asomé desde el muelle y no vi nada. El agua sucia ocultaba el fondo. Está buenísimo, comentó él antes de volver a perderse bajo ese foso putrefacto y sin fin. ¡Ni loco!, respondía mi mente cada vez que ideaba la posibilidad de entrar en esa boca negra y mal oliente. Mirá lo que encontré, eran sus palabras cada vez que emergía de la negrura. Sobre la madera iba acumulando sus tesoros, una [...]

Cuento corto: La misma tarde

Cuento corto: La misma tarde

Es la hora de la siesta. El campo duerme, la abuela no. Desde el patio mira el horizonte. Barre las hojas caídas de la parra. Palpa la ropa tendida. Luego se sienta a la sombra de la vid y teje en silencio. En el aire flota una semilla. Cae en su hombro. Rueda hasta su mano. Ella sopla y la vuelve a suspender en el aire. La abuela fabrica puntos en automático. Se detiene sólo para observar el callejón vacío de vez en cuando. Bajo la parra [...]